Tu web, lista para vender
Profesional, en tu propio dominio. Con reservas, tienda y pagos. Y la cambias pidiéndolo.
Tu web con reservas y pagos, tu agenda, tus cobros, Google Maps e Instagram, tus facturas y tus papeles, en un solo sitio. Y un asistente al que se lo pides en el chat: lo hace él.
Peluquería Lía
Sin contratar ocho programas, sin aprender ninguno. Y con un asistente que lo lleva por ti.
Profesional, en tu propio dominio. Con reservas, tienda y pagos. Y la cambias pidiéndolo.
Tus clientes reservan solos, a cualquier hora.
Señales, tienda y enlaces de pago.
Cambias el horario una vez y sale en todas partes. Tus reseñas y tus publicaciones, desde aquí.
Le escribes como a una persona y lo hace. Te avisa de lo que importa, te prepara lo que toca y nunca se va de vacaciones.
Guarda tus papeles y te avisa antes de que caduquen.
Facturas en un clic, y los tickets se leen con una foto.
Te escriben desde tu web, y lo fácil lo contesta solo.
Te avisa de las nuevas y te deja la respuesta preparada.
Y además: tu equipo y fichartienda online y envíosbonos y tarjetas regalocarta en varios idiomaspresupuestosregistros sanitarios
Lo que antes era una tarde de pantallas, ahora es una frase en el chat.
Le mandas lo que tengas, como te venga, y lo deja todo montado.
Ni editores ni plantillas: le dices cómo la quieres y la rehace.
Te escriben desde tu web y contesta con tus datos de verdad, con su botón para reservar.
Te avisa de las nuevas de Google y te prepara la respuesta. Tú solo dices «sí».
Me encantó el corte, y Yaiza es un amor. Volveré seguro.
Una señal, un encargo, una deuda: le pides el enlace y se lo mandas a tu cliente.
Le haces una foto al ticket o a la factura del proveedor y la apunta en tus gastos.
Lo que has vendido, lo que te espera, lo que viene esta semana. Preguntando.
Tu web, Google, tus redes, tus reservas, tus cobros, tus facturas, tu equipo. Todo gira alrededor del mismo chat.
No hace falta abrir nada a una hora. Él te escribe cuando hay algo, y tú le contestas cuando puedes.
Es tu negocio: tú decides. El chat te ayuda, no te sustituye.
Lo que no tiene vuelta atrás, como devolver un cobro, no lo hace sin tu «sí».
¿No era eso? «Deshacer», y queda como estaba. Y aprende para la próxima.
Contraseñas, tu equipo y cobrar: eso nunca lo toca el chat.
A tus clientes les contesta con lo que tú publicas: tu horario, tus precios, tus huecos.
Y si un día prefieres hacerlo a mano, todo está también en tu panel.
Cada uno le pide lo suyo. Y solo ve lo suyo: una peluquería no ve la carta y un bar no ve las habitaciones.
Todo lo que hoy pagas por separado, en una sola cuota. Lo nuevo que vamos sacando, dentro, sin otra suscripción.
Lo quieroTe enseñamos cómo quedaría el tuyo en una llamada corta. Sin compromiso.
¿Eres socio de una asociación o trabajas con una agencia? Pregúntales: puede que ya lo tengas incluido.
Para asociaciones · Para agencias